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jueves, 15 de diciembre de 2016

Los discos de 2016 (parte 4)

Por Ale Do Carmo (@AleDoCarmo)
La isla de los monos
2016: O como adaptarnos a los tiempos que corren entre reediciones en vinilo y listas de Spotify

Nacionales
1. PEZ – Rock Nacional: El ahora cuarteto decidió que, si tenemos que sobrevivir al macrismo, que por lo menos sea con buenas canciones
2. LOS FABULOSOS CADILLACS – La Salvación de Solo y Juan: Porque siempre es mejor inspirarse en Tommy y Pet Sounds que versionar Sopa de Caracol
3. GIL SOLÁ Y EXILIADOS – Operación Retorno: Peronismo + CGT + Frank Zappa
4. JUANJO DOMINGUEZ – Interpreta a Los Beatles:
Porque de Atahualpa a Lennon, hay solo un paso (o seis cuerdas)
5. REYES DEL FALSETE – Lo que nos Junta: Dedicado a los que dicen que en el rock argentino no pasa nada nuevo

Internacionales
1. ROLLING STONES – Blue and Lonesome: El que no quiere a los Stones no quiere a su madre
2. IGGY POP – Post Pop Depression: Que mejor manera de salir de la meláncolía que llamando a Josh Homme para hacer tu mejor disco en 30 años
3. DAVID BOWIE – Blackstar: El Mago se fue pero nos dejó su último truco
4. METALLICA – Hardwired ... to self destruct: Una hora y media de los mejores riffs desde el Black Album
5. BLUES PILLS – Lady In Gold: Porque suenan como si a Adele la hubiesen colado LSD en la hamburguesa

lunes, 12 de diciembre de 2016

Los discos de 2016 (parte 3)

Por Leonardo Ferri (@soyLeoFerri)
Periodista La Nación – Página 12 – Playboy

Nacionales
1) Impuesto de fe, de Babasónicos. Más que un disco en vivo es una oportunidad de revisitarse y reconocerse de otra manera (para ellos), y un gran comienzo para el que aún no conoce a la banda.
2)Panel Optico, de Bandera de Niebla. Son un dream team del under, y ya con eso me basta. El disco es lo que se espera de ellos.
3) Sexo con Modelos, de Marilina Bertoldi. Si alguien me preguntara quién es la artista más prometedora del rock local, le daría el disco de Marilina. Todo lo que hace me gusta.
4) Mini Buda, de Octafonic. Inclasificables, y por ello, hermosos.
5) Todos Nuestros Átomos, de Utopians. Una versión diferente de Utopians, la que en algún momento iba a llegar. Bienvenida.

Internacionales
1) Post pop depression, de Iggy Pop. Pop + Homme prometía en la previa, y cumplió. Un gran disco con un gran sonido.
2) Blue and Lonesome, de The Rolling Stones. Los Stones cierran el círculo de su carrera volviendo al blues. Nunca se sabe si será su último disco, pero no estaría mal si así fuera.
3) Hardwired... to Self-Destruct, de Metallica. Metallica toma el riesgo de volver a ser pesados, pero esta vez le sale de una manera más natural que en “Death Magnetic”. El disco 1 es para escuchar de principio a fin, y de ahí en más se puede prescindir del resto o no, según las ganas de cada uno.
4) The Getaway, de Red Hot Chili Peppers. Los Peppers pierden picante pero ganan en melodías. La verdad es que no se les puede pedir que sean los de hace 25 años, y por eso es que discos así son muy bienvenidos.
5) Acoustic Recordings 1998–2016, de Jack White. Jack White, sus canciones y su guitarra. No se necesita más.

martes, 6 de diciembre de 2016

Los discos de 2016 (parte 2)

Por Romina Zanellato (@romizanellato)
Mis top 5 del año infame va a ser una selección emocional:

Nacional
1) Tristeza de Mi Nave: Son ellos, más prolijos, mejores. Una de mis bandas preferidas.
2) Animal en escalera de Bruno Masino: Un disco para siempre.
3) Un disco de Los Besos de Los Besos: Paula Trama es la voz que más me gusta escuchar.
4) Bronce de Atrás hay truenos: Un disco hermoso y genuino.
5) Un instante maravilloso de Mariano di Césare: Un microdisco perfecto. Él, para mí, produce la música que más me interesa.

Internacional
1) Blonde de Frank Ocean: A la primera escucha meh pero me quedó rebotando y a los pocos días le tuve que dar play de nuevo. Me gusta cuando pasa eso.
2) Lemonade de Beyoncé: Discazo de pe a pa.
3) Post pop depression de Iggy Pop: Si está el colo Josh Homme es bueno.
4) A monn shaped pool de Radiohead: Porque lo esperé añares y porque no me defraudaron.
5) Blue and Lonesome de The Rolling Stones. Le estoy dando play en este momento, llevo tres canciones. Sí. Porque este año los vi por primera vez en mi vida y los amo.

lunes, 28 de marzo de 2016

Rock para la revolución



Por Emiliano Herrera (@memiherrera)
Especial para DISCOS PERFECTOS
Amanece nublada La Habana. Aunque el calor es intenso, eso no nos priva de un buen cafe y fruta bomba para encarar lo que sabíamos iba a ser un largo día.
Decidimos que la jornada debía comenzar con los protagonistas, así que fuimos hasta el hotel donde se alojaba la más grande banda de rock de la historia.
Uno esperaría encontrarse con hordas de fanáticos agolpados esperando que asome algún brazo por cualquier ventana y creer que es su Stone favorito. Pero nada de eso sucedía.
Solo encontramos un yanqui, algo viejo y con la cara más roja por el alcohol que por el sol del Caribe, con su remera del Ole Tour y un vinilo de un viejo y desconocido compilado Stone.
Después de solicitar una entrevista que fue negada en exclusiva (?) para este blog, comenzamos a recorrer la Habana Vieja para saber si al menos allí encontrábamos indicios de alguna fiebre Stone.
Entre sus calles angostas y coloridas, atestadas de turistas asomaban tímidas muy pocas lenguas. Hasta ese momento tamaño acontecimiento parecía no importarle demasiado a los cubanos. Hartos ya de la caminata decidimos comer en un paladar. Los gritos, la música y sobre todo el alcohol nos hermanaron con dos mejicanos y tres valencianas que a cada paso que daban al ritmo del son cubano del lugar sudaban toda la sensualidad del viejo mundo.
Luego de un exhaustivo desfile de botellas, bailes, discusiones políticas y más brindis nos dimos cuenta que había volado el tiempo y que si queríamos ser testigos de tamaño evento debíamos apurarnos.
El plan era sencillo, volver hacia el Vedado, una ducha para reponernos, encontrarnos con las españolas y asistir al concierto de rock más grande en la historia de la isla.
Desinteligencias producto de tanto ron hicieron que no volvamos a ver a esas bellas europeas. Así que pronto tomamos un taxi que nos lleve a la Ciudad Deportiva.
Como en cualquier evento masivo, las últimas cuadras fueron a pie, junto a miles de cubanos y turistas. Por momentos me recordaba a los recitales del Indio, pero solo por la cantidad de gente, ya que no existía el fervor de su público.
Llegamos con los primeros acordes acordes de Richard y una calurosa bienvenida de la gente.
El sonido, el mismo de toda la gira, impecable para un lugar tan amplio. Las pantallas de altísima calidad permitían ver cada arruga del viejo Keith desde cualquier rincón de la ciudad deportiva.
En cuanto a la gente, cabe decir que fue muy raro estar entre un público tan distinto al argentino. Hace quince días atrás vivía en Tandil una de las más maravillosas ceremonias que la música pueda dar. En cambio aquí se parecía más a esos recitales europeos, donde todos procuran mantener una distancia prudencial con el otro. Hasta me han pedido que deje de saltar justo cuando Paint it Black se ponía más intensa.
Jagger hizo lo de siempre, entre sus incansables movimientos y algunas frases en español, seducía a una ciudad que ya estaba entregada a un show que no fue distinto a otros de la gira.
Cuba, que siempre es visitada por miles de argentinos, esta vez también se hicieron notar. Durante casi todo el show, en las pantallas detrás de Mick, siempre flameaba una bandera Argentina, para decir una vez más que la patria Stone excede cualquier frontera. Así que...
Hasta la próxima gira. Siempre.
Rock o Muerte.
Venceremos

viernes, 5 de febrero de 2016

El tema del viernes: Fools gold

La larga espera de casi diez años ha llegado a su fin. Los Rolling Stones tocarán por cuarta vez en la Argentina y a esta altura es imposible escaparle a la rollingstonmanía (más aplacada que en sus versiones anteriores, eso hay que decirlo), al despliegue de movileros, notas de color y anécdotas de sus visitas previas.
Los miembros de la banda ya están instalados en sus hoteles cinco estrellas, no esperábamos menos de ellos, listos para lo que será la escala local del Olé tour con el que están recorriendo Latinoamérica. Serán tres shows, domingo 7; miércoles 10 y sábado 13, en un Estadio Único de La Plata, nueva sede de la patria Stone, que estará repleto de bote a bote (sí, soy viejo)
Sólo para llevar la contra, mientras nos sumamos a las miles de almas que pululan en busca de una entrada que les permita acceder al paraíso, el tema del viernes será de los otros Stone.
Que les sea de provecho, descansen y tengan un muy rolinga fin de semana. 
The Stone Roses – Fools gold
Del disco The Stone Roses (1989)

viernes, 18 de septiembre de 2015

El tema del viernes: Gimme shelter

Les juro que hay una muy buena razón para que los Stones sean los encargados de cerrar la semana, pero ahora estoy muy corto de tiempo (rodeado de cajas, mugre y gente extraña) como para contarles. Así que disfruten de la música, descansen y disfruten del fin de semana.

The Rolling Stones - Gimme Shelter
Del disco Let it bleed (1969)

martes, 26 de mayo de 2015

Mad Men: 5 momentos musicales

Por Gus Casals (@Uncle_Marvel)
The Argie Home
Especial para DISCOS PERFECTOS
Mad Men, recientemente finalizada serie de culto (si, aunque en nuestro micromundo y para ciertos medios pareciera que fuera el superbowl, en términos absolutos no es más que un producto de consumo MUY minoritario), entre otros montones de méritos siempre fue una fuente inagotable de momentos musicales. 
Esto se debe a montones de razones, pero dos son las más fáciles de identificar: por un lado, la ubicación temporal de la serie durante la riquísima y siempre cambiante década de los 60, la hace un natural para usar la música para marcar progresión y mojones específicos. El otro es el especial cuidado que se le puso siempre a los detalles de producción que van más allá de la dirección, guión y actuaciones: desde el vestuario a los decorados, a los (pocos) exteriores siempre están cargados de sentido y dan la sensación de ser irreemplazables. 
Dentro de esos momentos musicales tenemos a los que fueron incorporados a la trama como tales, cuál musical de Broadway posmoderno (y que son mucho más de los que parecen, piensen Zou Bisou Bisou, My old Kentucky home, The best things in life are free, Bye bye birdy, C’est magnifique y más) y la utilización de canciones específicas en sus versiones originales.
Estas últimas, en general, son MUY caras de utilizar ya que requiere comprar los derechos, y cuanto más grande el artista y más clásica la canción, más caro se hace. Lean la lista de nenes que conforman este top 5 y se darán cuenta por qué siempre se eligió priorizar UN momento musical por episodio y cada varios en lugar de una saturación de momentitos. Me tomo el atrevimiento de elegir 5 (y una yapa) de acuerdo a gusto personal por la canción y lo que considero una buena utilización de la misma. 
The Rolling Stones - ­ (I can’t get no) Satisfaction
Episodio: The Summer Man (temporada 4)
Pocas canciones podrían ser más clichés que Satisfaction, y sin embargo, es todo cuestión de momento y lugar. El episodio inmediatamente anterior a este es el clásico The Suitcase, dónde el personaje de Don Draper sufre un quiebre personal (y una reconciliación) tan claves que inmediatamente después es otro hombre. El hombre del verano del título. Desde el primer segundo del episodio, con Don nadando vemos que algo cambió, y para una serie que recorrió de 1960 a el final de 1970, julio del ‘65 es claramente la mitad del recorrido. Don sale a la calle. Pasa una pareja interracial. Las faldas de las chicas se achicaron al mínimo. Y de la radio de un transeúnte, suena Satisfaction. Estos no son los 60 tales como ustedes los conocían. 
The Beatles ­ - Tomorrow never knows
Episodio: Lady Lazarus (temporada 5)
Hablando de cortes radicales, Revolver. Don Draper es un hombre a la vanguardia de muchas cosas, pero no de la cultura popular que se lo está llevando por delante. Completamente fuera de sintonía, más por falta de interés que de sensibilidad, también es un hombre casado con una mujer visiblemente más joven y que acaba de decidir dedicarse a ser actriz de tiempo completo. Luego de una discusión, le tira Revolver (el disco che, no un arma de fuego), y Don cae en la que hasta el momento era la pista más disruptiva de la carrera de los Beatles. Segundos es la tolerancia de Don, en algo que lo pinta mejor que horas de diálogo. Ah, Peggy y Stan se encienden uno al mismo tiempo. 
David Bowie - Space Oddity
Episodio: Lost Horizon (Temporada 7B)
Toda la temporada final de la serie (o lo que llamamos 7B, que se emitió durante este 2015) podría ser un final de la serie. Salidas de personajes, quiebres permanentes de status quo, momentos de reflexión. Nunca tan claramente como en Lost Horizon, donde Don, como el proverbial Major Tom, probablemente se vaya para no volver. Buenos usos de canciones, hay montones en la serie. Usos que nos pongan la piel de gallina y hagan que se nos escape un lagrimón? Space Oddity. 
The Kinks - You really got me
Episodio: The Other Woman (Temporada 5)
Habiendo visto la serie completa, hoy puedo decir, sin dudar demasiado, que mi episodio favorito de la misma es The Other Woman, un  momento de quiebre categórico para dos de los personajes femeninos clave de la serie, Joan y Peggy. Peggy que toma una de las decisiones más importantes de su carrera, al decidir abandonar la agencia en la que trabaja y de este modo salir de la sombra de su mentor, figura paterna, mecenas y esclavizador, Don Draper. La separación es dolorosa, otro de esos momentos de emociones intensas tanto para personajes como televidentes. Pero hay algo de triunfo inmediatamente después, de oportunidad infinita, de independencia femenina. Y qué mejor manera de ilustrarlo que con el riff que inició mil riffs: You really got me. 
Frank Sinatra - My way
Episodio: The Strategy (Temporada 7A)
Para 1970 Frank Sinatra ya era una reliquia histórica. Los rockeros estaban listos para sepultarlo como una figura cuyo tiempo había pasado y que no iba a volver. Como muchos personajes de la “vieja guardia” de Mad Men. 
Pero nunca demos por caído ni a Frank, ni a Don, ni al vínculo férreo que lo une a Peggy.
Si Frank pudo con My Way mostrar que todavía era relevante, My Way puede darles a Peggy y a Don ese tan necesario momento de reencuentro. Me preocupo por muchas cosas, dice Don, pero no me preocupo por vos. Lágrimas. 
Bonus: The Decemberist -­ The Infanta
Episodio: Maidenform (temporada 2)
Una de las características distintivas de Mad Men es su respeto casi obsesivo por la reconstrucción de época y su sentido histórico. Los pocos momentos en que esto no fue así, o hubo que dar explicaciones o aparecían los indignados de siempre.
En los tempranos años de la serie, se tomaron dos libertades grandes con la música, yendo por la anacronía total y poniendo una canción “actual” para subrayar alguna escena. El caso más llamativo es el montaje inicial del episodio Maidenform, con Betty, Joan y Peggy preparándose para salir a la calle con este raro pero poderoso momento musical de los Decemberists. En el contexto de la serie, queda medio raro, pero como elección creativa, es inobjetable. Letra, poder, imagen y obviamente, el argumento general del episodio. 

lunes, 29 de septiembre de 2014

5 días 5 discos

Por Male Medici (@malemedici)
Especial para DISCOS PERFECTOS
Mi portero siempre dice que un día de estos me voy a caer en un pozo por andar siempre con auriculares. “¡Salís con los auriculares puestos, entrás con los auriculares puestos! Además, ¡no sé por qué cerrás los ojos!”
Quiero explicarle que es porque es lunes. O miércoles. Y que cierro los ojos en la parte de las canciones. Todos tenemos esa parte en una canción.
Entonces, estos son mis 5 días 5 discos. Para escuchar con auriculares y cerrar los ojos en la parte. Estos no son los mejores 5 discos para escuchar con auriculares. Eso dirían los hi-fi, lo-fi, todo lo sé especialistas, correcto. Pero son los casi 5 mejores para esta semana.
  • Lunes / Elton John - Honky Château: La reina del pop no es Maddona, y si creés que Elton John no lo es, entonces tenemos muchos problemas que no vamos a resolver ahora. Hoy. Ni siquiera mañana. Honky Chateau es el quinto disco de Elton. Es perfecto para escuchar con auriculares porque, más allá de todo lo referido a lo musical, es de 1970. Y querés tener 1970 en tus oídos. I think I’m gonna kill myself es la manera perfecta para empezar un lunes. Porque los pensamientos suicidas no se quedan en los domingos a la tarde. Además, vamos, ¡la nombra a Bridgitte Bardot! Pero la canción que más me gusta es Mona lisas and Mad Hatters. Porque en esta es donde está mi parte. Esa parte. Y sirve si llueve y si hay sol. No hay tantas canciones de climatología binorma. Fijate de ahora en más si miento.
  • Martes / The Districts – Telephone: Los encontré un dia bandcampeando. No tienen un nombre que lo llevaría a uno a pensar “gol, este es un bandón” pero por alguna razón dije sí. The Districts son de Pennsylvania y un día van a estar en la tapa de la Rolling Stone, contando cómo firmaron con Fat Possum. Pero unos muchos meses más acá yo los encontraba en Bandcamp y empezábamos a salir. Siempre hago un poco lo mismo. Leo los nombres de las canciones y en vez de escuchar el álbum como los músicos querían que lo escuchara, elijo el nombre que más me gustó. “Funeral beds” fue la primera que me llamó la atención. Puse play. Ahí estaba mi parte: ojalá vos encuentres la tuya.
  • Miércoles / Los Saicos – Wild Teen-Punk from Perú 1965: Reírse es esencial. Y aunque parece que Los Saicos se nos ríen un poco en la cara, no es del todo cierto. Se ríen con nosotros y nos regalan canciones. Es de particular necesidad escuchar Los Saicos cuando es miércoles. Aunque sea una sola canción. Esta banda proto punk rock peruana, no hace música bonita, pero te hace mover las patas con “Te amo” o “Besando a otra”. “Cementerio” es mi canción favorita de este disco compilado. No tengo partes en estas canciones. Pero tengo risas. Y como es miércoles, vos también deberías.
  • Jueves / Valle de muñecas – La autopista corre del océano hasta el amanecer: Valle de muñecas me salvó de una enfermedad y casi de un corazón roto. Creo que también me lo curó. Se supone que eso hacen. No voy a presentarte a Manza Esain, porque ya deberías conocerlo. Un día podré declararle todo mi amor y decirle que es una de esas personas terribles que hacen hermosas canciones. Una vez lo escuché decir que éste es el disco de Valle del que está más orgulloso. Yo creo que también. Es casi imposible no bailar un poco con “Gotas en la frente” cuando estás esperando el subte. Te desafío. Y acaso perdiera el desafío, no importa. Porque ganamos todos. Vas a volver a escucharlo, aunque no quieras.
  • Viernes / Rolling Stones – Exile on Main St: Nunca pude jugar bien a ese juego de llevarse discos a islas desiertas. No sólo no me divierte, tengo un pequeño ataque de ansiedad de tal sólo pensar qué discos no podría volver a escuchar. Dicho esto, jamás pude elegir mi disco preferido de sus Majestades. Sin embargo Exile me acompaña desde que tengo uso de razón. En las buenas y en las malas mucho más. Sweet Virginia, claro. Pero por ser viernes, la canción (con la que alguna vez haré un striptease, cuando pierda la consciencia y la vergüenza) es “Loving cup”. No creo que deba explayarme mucho más en la historia. En lo cliché de todo. No hay nada de malo en ser tan común y corriente. Tengan ustedes un excelente viernes, y un mejor fin de semana.
Lunes: Martes: Miércoles: Jueves: Viernes:

jueves, 7 de agosto de 2014

Pendientes musicales



Somos coleccionistas de pendientes en proceso de recuperación. No es una característica que nos llene de orgullo, pero tampoco es cuestión andar negando la realidad. Además, estamos trabajando con un calificado grupo de terapeutas para encontrar una solucion a este problema que nos aqueja.
Procrastinar, le dicen ahora. Pereza, vagancia, paja (, esa no) también aplican. Como descargo, no debe olvidarse que vivimos en tiempos de múltiples estímulos y que resulta difícil escaparle a esas tentaciones, la serpiente ofreciéndonos la manzana prohibida. Por supuesto, también hay factores externos insalvables que nos llevan a posponer. Hacemos un parentesis aquí y aprovechamos el tópico del post de hoy para presentar un ambicioso nuevo proyecto, claramente condenado al éxito, llamado Apuntes de un postergador. Una vez hecho el anuncio, retomamos. No queremos irnos por las ramas, porque de evitar ese tipo de situaciones se trata el asunto.
La lista de pendientes es larga, abrumadoramente larga, y abarca todos los rubros, incluido el musical, un campo en el que tienen especial incidencia aquellos factores externos que mencionamos más arriba. Este ítem se divide en discos y, en menor cantidad, canciones que todavía no escuchamos y artistas que dieron shows en  lugares geográficamente cercanos a los que no pudimos concurrir. A su vez, el último punto se abre en dos ramas: Los recitales que nos perdimos por atender otros compromisos, la imposibilidad de estar físicamente en dos lugares al mismo tiempo es un obstáculo difícil de vencer. Y, principalmente, el factor presupuestario. La madre de todas nuestras inasistencias recitaleras.
Lo que sigue es el top five de nuestros mayores pendientes musicales. Como siempre, están invitados a opinar y compartir los suyos.
 

Radiohead (Buenos Aires 2009) Paul McCartney (Buenos Aires 2011) Nirvana (Buenos Aires 1992) The Rolling Stones (Buenos Aires 2006) David Bowie (Buenos Aires 1992)

lunes, 21 de julio de 2014

5 días 5 discos (de 1967)

Una vez cada tanto, como para no perder el ejercicio de armar listas, nos gusta retomar temporalmente el control de #5Días5Discos. En esta oportunidad queremos musicalizar este viaje que nos llevará del lunes a viernes, proponiéndoles otro tipo de viaje. Un traslado en el tiempo hacia 1967, un año marcado por una tremenda explosión artística. Todas las transformaciones sociales y culturales que se fueron gestando en el transcurso de la década del sesenta parecen confluir en ese período de trescientos sesenta y cinco días, en el que fueron publicados una serie de trabajos discográficos que ejercerían una enorme influencia en el futuro. Enumerar a los autores de esos lanzamientos puede ser abrumador. Beatles, Doors, Kinks, Beach Boys, Bob Dylan, The Who, Bowie. Entre todos ellos, elegimos estos cinco para ponerle banda de sonido a esta semana que está empezando.
  • Lunes: The Rolling Stones - Their Satanic Majesties Request
  • Martes: Pink Floyd - The piper at the gates of dawn
  • Miércoles: The Velvet Underground - The Velvet Underground and Nico
  • Jueves: Jimi Hendrix - Are You Experienced
  • Viernes: Cream - Disraeli Gears
Lunes: Martes: Miércoles: Jueves: Viernes:

miércoles, 21 de mayo de 2014

Mi disco perfecto: Exile on main street

Por Guillermo Ferrer
Especial para DISCOS PERFECTOS
Algunos lo llaman la biblia del rock. Es una buena definición para este disco. La mayoría de ustedes quizás ya lo haya oído o sepa su historia pero siempre es buena redescubrir su magia. La creación de uno de los discos más grandes de la historia tiene una fábula y mística digna de su magnitud. Los Stones se autoexiliaron de Inglaterra por la alta tasa de impuestos que se les imponía y se radicaron en Nellcôte, al sur de Francia. Allí Keith Richards había comprado una mansión (previamente una residencia nazi) y se fue a vivir allí con su familia. Al poco tiempo los demás Stones se juntaron allí y ,con un su estudio móvil, se comprometieron a crear un disco dentro de la casa de Richards. En esa situación (digna de piratas) se encontraban Jagger, Richards, Watts, Wyman y Taylor. En Francia no eran tan famosos, no tenían nada que demostrarle al mundo y tenían ganas de tocar. La liberación absoluta.
Entre esposas, drogas, alcohol, niños, mujeres de turno, traficantes, sesionistas, músicos invitados, managers y gente desconocida se concibió el disco. Cada sección musical se dividía para tocar en distintos cuartos de la mansión (cocina, baño,etc) y no paraban hasta que los símbolos nazis a su alrededor perdían su significado. La mayoría de las veces no salía nada pero a veces ,producto del ruido y del esfuerzo, la magia nacía. Llenos de ideas nuevas, también muchas veces recogían canciones inéditas de años anteriores y las reconstruían hasta crear canciones nuevas. La mayoría no tenía título ni letra pero eso no importaba. Con la magia del coro de voces que los acompañaba y Nicky Hopkins, Bobby Keys, Jim Price, Ian Stewart, Bill Plummer, Billy Preston entre otros los Stones no pararon. La historia cuenta que tocaban a volúmenes ensordecedores y que había tanto descontrol que hasta entraban personas y les robaban instrumentos sin que ellos los notaran. Muchas veces Richards se dormía en medio de los ensayos. Hoy en día cuesta creer que del caos en que vivían pudiera salir algo, pero así fue. Luego de esta especie de sueño rockero terminarían el disco, como ya era costumbre, en Los Angeles.
Se puede leer al disco como si fuera la unión perfecta entre las máximas influencias musicales del rock y la era de las bandas que lo revolucionaron. Es como si desde el exilio en el que estaban, se fueran a vivir dentro de la música que amaban. Un disco que es blues, gospel, country, soul, con fantasmas jazzeros y por momentos hasta psicodélico pero inclasificable en ninguno de esos géneros. Es como si el disco trazara un mapa imaginario sobre los géneros que derivaron en el rock y los fuera visitando uno a uno, hasta crear una obra de rock & roll puro. Desprolijo, pesado, enérgico, difícil y liberador, es imprescindible. No se puede dejar de lado el grandioso arte de tapa de Robert Frank, con un collage de sus fotografías que desconcierta tanto como la música que sale de él. Un disco que hay que saber escucharlo, no es un disco de éxitos,más bien las canciones del disco entretejen una gran canción única. Una vez Don Was dijo que el disco tiene sonidos que nunca se habían creado antes y que él no entendía cómo se hicieron. Podría hasta ser un disco religioso de la forma que trata y sacude a las canciones elevando la idea de que la música es la única liberación. Es un homenaje a la esencia de la banda y de la música que amaban pero hecho de una forma que descoloca y no es fácil de entender, incluso en su época. De todas formas , una vez que no acercamos a entenderlo… no hay mucho más para agregar.
Comenten: ¿Qué opinan de los Stones y de Exile on main street? Recuerden que ustedes también pueden participar de esta sección. Para eso sólo tienen que escribir sobre ese disquito que les vuela la peluca y enviar un mail a discosperfectos@hotmail.com.

viernes, 26 de julio de 2013

El tema del viernes: You can’t always get what you want

No siempre vamos a obtener lo que queremos. Lo sabemos. Es una lección que aprendemos desde chicos. Por las buenas. Y fundamentalmente, por las malas. Aún así, testarudos como somos, lo queremos todo. Y lo queremos ya. Así andamos buscando. Con la esperanza como guía. Esperando, al menos, conseguir lo que necesitamos. Oh si…
La semana pasada, Ana Almada (@anitalmada) pidió uno de los Rolling Stones para El tema del viernes de esta semana.  Street fighting man o You can´t always get what you want fueron sus sugerencias. Estuve dudando hasta último momento. Finalmente, me decidí por la canción de sus majestades satánicas que más me gusta.
Que tengan un grandioso fin de semana.
Comenten: ¿Cuál es la canción de los Rolling Stones que más les gusta? Y ya que estamos, digan qué les gustaría escuchar la semana que viene en #ElTemaDelViernes

The Rolling Stones – You can’t always get what you want
Del disco Let it bleed (1969)
 

miércoles, 24 de octubre de 2012

Todo se vuelve negro

Negro es la ausencia de color visible, la ausencia de color. Esa es una de las definiciones respecto a ese color que se puede encontrar investigando (bueno, googleando si) un poco en internet durante un rato de ocio. Sin embargo, hace un tiempo, durante una conversación divagante y melómana, me hicieron leer el texto Syd Barret: Careening throug life. Ahí encontré una explicación que me resulta mucho más convincente. Y maravillosa.
The color black is not a solitary real color. Nor is it the total absence of color. A black hole in space, in fact, is a concentrated area so densely packed that nothing, not even light, can penetrate it. Blackness is actually all colors at once, so many colors merging at such intensity that the riot of their profusion produces, to the superficially perceptive eye, only nothingness: black. Try it with your crayons or magic markers: everything at once, too much simultaneous input layered repeatedly, gives you blackness.
Como ya se habrán dado cuenta, la sexta entrega de La Saga Cromática, usando un lenguaje cinematográfico, funde a negro. Este juego urdido junto a Tamara Ulla y Julian Dipp, autores de los blogs Viaje a Uqbar y Mi tema del día respectivamente, que consiste simplemente en buscar canciones vinculadas a un determinado color, ingresa hoy en el lado oscuro.
Comenten: ¿Qué temas relacionados al negro se les ocurren para agregar a la lista?
Soundgarden - Black hole sun Del disco Superunknown (1994)
Wilco – Black moon
Del disco Art of almost (2011)
Radiohead – Black Star
Del disco The Bends (1995)
The Rolling Stones – Paint it black
Del disco Aftermath (1966)
Fleetwood Mac – Black Magic Woman
Del disco English Rose (1968)
Bonus Track
Thom Yorke – Black Swan
Del disco The eraser (2006)

jueves, 12 de julio de 2012

Los Stones siguen aguantando

12 de julio de 1962. 165 Oxford Street. Marquee Club. Londres. Un grupo de adolescentes transpira sus sueños de rock & roll sobre el escenario. Ellos no lo saben, y seguramente el público presente tampoco, pero están dando el primer paso hacia la leyenda. El camino hacia la inmortalidad.
Hoy se cumplen 50 años de aquel primer show de The Rolling Stones y el animo celebratorio que rodea al acontecimiento (con rumores de una nueva gira mundial para el 2013 incluidos) imponía una breve mención sobre el asunto. Aún sin ser lo que se dice un fanático de la banda, creo que Jagger y compañía están entre las cinco bandas más influyentes de la historia del rock. Pero esa es una polémica que podemos dejar para otro momento.
Para aquellos que quieran ahondar más sobre los años iniciales de los Stones, recomiendo fervorosamente leer Rolling Stoned, el libro que Andrew Loog Oldham (manager y productor de la banda en los lejanos sesenta) escribió acerca de los primeros pasos del grupo que luego se convertiría en mito viviente. 
Ahora alcemos las copas y  celebremos este cincuenta aniversario con una listita de cinco enormes temas de la banda cuyos músicos, ningún padre querría como novio de sus hijas (?)
Pasen, pónganse cómodos y cuenten cuales son sus temas preferidos de los Stones.
The Rolling Stones – You can´t always get what you want
Del disco Let it bleed (1969)
The Rolling Stones – Gimmie Shelter

Del disco Let it bleed (1969)
The Rolling Stones – Time is on my side
Del simple Time is on my side (1964)
The Rolling Stones – Beast of burden
Del disco Some girls (1978)
The Rolling Stones – All down the line
Del disco Exile on main street (1972)

martes, 3 de abril de 2012

Mi disco perfecto

El post de hoy tiene el doble propósito de servir como presentación oficial de una nueva sección dentro del blog y también como una invitación formal a todos los lectores que quieran participar de ella. Formalmente, le damos inicio a Mi Disco Perfecto.
Este nuevo espacio consiste básicamente en que ustedes compartan con nosotros el disco que pondrían en esa categoría. Que escriban acerca de ese álbum sin fallas, aquel que les vuela la cabeza. Ese que una vez puesto en el reproductor, en el tocadisco, en la casettera, o en el lugar que sea, escuchan sin parar de la primera a la última canción.
Y queremos detalles. Qué sienten cuando lo oyen. Sí recuerdan la primera vez que lo hicieron. Cómo lo conocieron. Qué es lo que los obseciona. Todo eso que hace de ese disco, un disco perfecto.
Los que quieran participar de esta nueva sección, sólo tienen que enviar a discosperfectos@hotmail.com un mail con la frase #Midiscoperfecto en el asunto, adjuntando el texto. Nuestro equipo de expertos irá procesando el material a medida que vaya llegando para después convertirlos en posteos hechos y derechos.
Ahora, a escribir.
The Rolling Stones – You can´t always get what you want
Del disco Let it bleed (1969)

lunes, 6 de febrero de 2012

Mucho show para un entretiempo

Ayer se disputo el Super Bowl, el partido final de la National Football League (NFL) entre los New England Patriots y los New York Giants. Estos últimos se quedaron con el preciado trofeo en una definición que la prensa especializada califico como emocionante. No me voy a poner a contarles las incidencias del juego, básicamente porque este es un espacio dedicado a la música y, además, y más importante, todavía me cuesta entender la dinámica del futbol (así, sin el acento en la u) de allá.
Como todos los años, además del partido en sí, lo que genera gran expectativa en la audiencia es el half time show (show de medio tiempo). Una tradición que arranco con las "marching bands", esos grupos uniformados que tocan instrumentos de viento y percusión, y que se convirtió en un evento que casi compite en repercusión mediatica con la justa deportiva en sí.
Para un espectáculo que dura poco más de diez minutos, mientras los jugadores descansan en el vestuario, la organización arma y desarma un escenario digno de cualquier gira internacional. Uno puede estar más o menos de acuerdo con el criterio y la elección de los artistas que participan (¿Black Eyed Peas?), pero de lo que no caben dudas es de la capacidad de esta gente para producir este tipo de entretenimientos.
Recuerdo especialmente, una performance épica de Prince en la final de 2007. Bajo una lluvia torrencial, el muchacho de Minneapolis salió, guitarra en mano, a rockearla con los talones de punta. Hizo algunos temas de él mechándolos con Proud Mary (Creedence Clearwater Revival), All along the watchtower (Bob Dylan) y Best of you (Foo Fighters), para terminar la faena con una apoteósica versión de Purple Rain.
En la edición número 46 del Super Tazón, la de anoche, le tocó el turno a Madonna de ocupar el centro de la escena. La producción fue fastuosa, y la chica material hizo su acostumbrado despliegue de baile repasando viejos hits como Vogue, Music y Like a prayer (acompañada por Cee Lo Green). Todo muy lindo y espectacular. Salvo que, para mi gusto (y la alegría de Elton John), el playback se noto un poquito mucho…
A continuación, un recorrido por cinco grandes (y rockeros) half time shows. Que los disfruten.

Paul McCartney – Super Bowl 39 (2004)



Prince - Super Bowl 41 (2007)



The Who – Super bowl 44 (2010)



Tomm Petty – Super Bowl 42 (2008)



The Rolling Stones – Super Bowl 40 (2006)

martes, 2 de agosto de 2011

Son grosos, sepanlo

El público argentino es el mejor del mundo. Con justa razón o no, nos lo creímos. Tantos años de escuchar a artistas sinceros, músicos tribuneros, periodistas patrioteros, al Bebe Cotempomi, y demás integrantes de la fauna rockera consiguieron grabar a fuego esa sentencia. Nos convencimos, nos convencieron, y sumamos tal afirmación a la gran lista de logros nacionales.
Pero ¿es esto cierto? De buenas a primeras debo decir que no tengo experiencia en recitales más allá de nuestras fronteras, por lo que mi aporte podría ser juzgado de parcial y escaso. Si tengo visto una gran cantidad de recitales en video filmados en diferentes lugares del mundo, pero entiendo que esto no sirve de parámetro para la comparación.
Puedo suponer que todo comenzó a principios de la década del noventa, cuando las visitas internacionales comenzaron a llegar con mayor frecuencia. Cuenta la leyenda, con todo lo incomprobable que estas tienen, que The Ramones se sentían mejor acá que en su propia casa. Y que Keith Richard convenció al resto de las majestades satánicas de bajar a estas tierras, después de su primera visita en 1991 con The Expensive Winos, la banda que lo acompañaba en su carrera solista.
La efusividad de la audiencia argentina ejerce un extraño influjo en el artista, que se rinde ante la energía que le llega desde el otro lado del escenario. La mayoría rescata esa conexión como algo único, que no se da en otras partes del globo.
También tenemos casos, son los menos, en los que el artista podría pararse en la vereda de enfrente y sostener todo lo contrario. De esto podrían dar testimonio las Calamity Jane, que sufrieron la hostilidad de una audiencia ansiosa por ver a Nirvana. Actitud esta, que valió el enojo de Kurt Cobain y su negativa a tocar el himno “Smell like teen spirit”. Más cerca en el tiempo, la cantante estadounidense Meredith Brooks le toco sentir la impaciencia de la patria stone mientras teloneaba a Jagger y compañía. No pudo terminar su show…
Como para confirmar la teoría, la edición de gran cantidad de CDs y DVDs con registros de recitales realizados aquí, parece funcionar como el elemento que ratifica la especie. Además de ser un mimo para el espectador. Y un latigazo para las billeteras.
La lista es larga. Por nombrar algunos, Megadeth cumplió con su eterna promesa de plasmar su idilio con el público argentino con “That one night”, donde Dave Mustaine inmortalizo la frase "son grosos, sepanlo" que da título a este posteo. U2 filmo parte de su película “U2 3D” en la cancha de River. En el mismo lugar Madonna registro el Sticky & Sweet Tour. Y la última figurita del álbum la puso AC/DC con “Live in River Plate”.
En fin, no voy a extenderme más. Es un tema que da para largo, que se presta para el debate, el intercambio de ideas. A continuación, cinco ejemplos bien diversos, más un bonus track, de shows internacionales en la Argentina. Para que disfruten, reflexionen, brinden sus opiniones.

Megadeth – A tout le monde
Del DVD That one night (2007)
En vivo en el Estadio Obras - octubre de 2005


Guns & Roses – Welcome to the jungle
Del disco Appetite for Destruction (1987)
En vivo en River Plate – julio de 1993


Madonna – Like a virgin
Del DVD Sticky & Sweet Tour (2010)
En vivo en River Plate – marzo de 2010


The Ramones – Poison heart
Del disco Mondo Bizarro (1992)
En vivo River Plate – marzo de 1996


The Rolling Stones – Paint in black
Del disco Aftermath (1966)
En vivo River Plate – febrero de 2006


Bonus Track
Duran Duran –
Del disco Duran Duran (1993)
El primer registro que tengo de la presencia del público argentino en la obra de un artista internacional. Los ingleses estuvieron acá en 1993 y filmaron este video con imágenes de la ciudad de Buenos Aires, de sus shows en el estadio de Vélez Sarfield y de las Cataratas del Iguazu con la participación del brasileño Milton Nascimento.
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