Puede ser que este un poco monotemático, pero prometo que es lo último. Con esto cierro el expediente U2 en la Argentina. Lo que sigue es un breve repaso por algunas de las cosas que me quedaron por comentar sobre la banda irlandesa, aunque no directamente relacionadas a sus shows (eso ya lo hice acá).
▓Muse cumplió con las expectativas que genero su presencia como acto de apertura de los shows de los irlandeses. Es más, conozco gente que compro la entrada sólo para verlos a ellos. Lo digo en serio. El trío inglés desplego en un corto set de ocho temas, un rock grandilocuente que por momentos hizo acordar al Queen de “A night at the opera” o “A day at the races”.
Cuando por lo general las bandas soportes tienen que lidiar con la indiferencia, impaciencia y el fastidio de la gente que espera por el plato principal, los británicos captaron la atención de inmediato de los presentes en el Estadio Único de La Plata. El potente final con “Knights of Cydonia” dejo al público extasiado y rendido a sus pies. A excepción de Franz Ferdinand con U2 en 2006, no recuerdo haber sido testigo de un telonero con tanta aceptación.
▓La lluvia que medio entre Muse y U2 sólo sirvió para demostrar, por si hiciera falta, que nada queda librado al azar dentro de ese circo ambulante que es el 360º Tour. Cuando el temporal arreciaba, del piso del círculo principal surgieron tres columnas de las cuales se desplegaron, respectivamente, tres enormes paraguas, por decirles de alguna manera, que cubrieron la consola de sonido, la batería de Larry Mullen Jr. y el rack de efectos de The Edge.
▓En una época donde un celular puede grabar audio y video en una calidad que va de lo aceptable a la alta definición, la leyenda de “Prohibido el ingreso con artefactos de grabación y/o filmación” que adorna las entradas a los recitales, es de un anacronismo incomparable. Además de un chiste.
▓Mucho se dijo y escribió sobre la mención que Bono hizo sobre Gustavo Cerati antes de tocar “Moment of surrender” en el cierre del primero de los tres shows en La Plata. Se sabe también que minutos antes de los recitales del sábado y del domingo se escucho “De música ligera”. No voy a detenerme a analizar lo sincero y genuino de estos homenajes. Sólo voy a decir que escuchar a sesenta mil personas cantar el estribillo de la canción de Soda Stereo, teniendo en cuenta el delicado estado de salud de su cantante, me resulto particularmente conmovedor.
Ahora sí, nada más queda…
Soda Stereo – De música ligera
Del disco “Canción animal” (1990)
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lunes, 11 de abril de 2011
U2, capítulo cerrado
jueves, 7 de abril de 2011
Take me higher (alto, cada vez más alto)
La ansiedad va ganando poco a poco su lugar. Del pecho se contagia al resto del cuerpo. Un cielo plomizo cubre el cielo de domingo a la tarde y la amenaza del temporal se siente en ese aire pesado que desmiente el comienzo del otoño. Vamos camino a presenciar el tercer show de U2, el cierre de su tercera visita a la Argentina. Estamos a punto de vivir personalmente uno de los espectáculos más excitantes que pueda brindarnos una banda de rock. Hay algo que damos por descontado. No deja de ser lógico que, siendo los irlandeses los principales responsables de haber refundado el concepto de rock de estadios con aquel ya lejano Zoo TV (la gira presentación del esencial Achtung Baby!), sean otra vez ellos los encargados de correr los límites de este tipo de espectáculos siempre un paso hacia delante.
La lluvia hace una dramática aparición que retrasa el comienzo y hace temer por el destino final del vuelo. U2 sale a escena, con la voz de Bowie y su “Space Oddity” acompañando su cami
Bono, capitán de la nave, hace y deshace a gusto y placer. Maneja el escenario y a la gente con maestría. El breve diluvio previo parece tener un efecto motivador en la banda que empieza bien arriba, contagiando al público que se entrega, conducido por el hábil maestro de ceremonia, al éxtasis de imagen y sonido que tiene enfrente. En ese contexto el nombre elegido para denominar el imponente escenario, no puede ser más acertado.
La Garra, y sus cuatro tripulantes, atrapan y no sueltan al espectador hasta final del show. No hay respiro. El concepto 360º hace que tengamos la sensación que todo el tiempo está pasando algo. Bono y The Edge, ¡hasta Larry Mullen lo hace!, van y vienen, por las pasarelas y no hay detalle que escape al impecable trabajo de cámaras que se reproduce con fidelidad en la pantalla ubicada sobre la cabeza de los músicos. Por momentos, la cantidad de estímulos es abrumadora. Una ruidosa invitación a la desorientación.
Por suerte están las
canciones para guiarnos. Para marcar el eje. Todo ese despliegue high tech, ese gigantismo, está supeditado a la magia de las canciones de U2. The Claw excita la vista, pero son esas canciones, grabadas a fuego en cada uno de los sesenta mil espectadores, las que llegan al corazón. El cuarteto irlandés tamiza todas sus épocas, mezclando clásicos con temas más nuevos que demuestran estar a la altura del compromiso.Recién baja un cambio con “I still haven´t found what I’m looking for”. De la nada, completando la serie de referencias argentinas que arrancaron con el homenaje a Gustavo Cerati el miércoles, con la adopción de nombres de futbolistas argentinos, y siguieron con “De música ligera” en la previa de los shows de sábado y domingo, aparece León Gieco para homenajear a los caídos en Malvinas, entonando “Sólo le pido a Dios” con Bono haciéndole los coros. Se va León, suena “Pride (in the name of love) y todo se viene abajo. Uno de los puntos más altos de la noche.
Después, Mefisto, The Fly, Paul Hewson, o Bono, afirma que argentinos e irlandeses se parecen, que ambos se pelean con Dios y con los ingleses. Hace equilibrio en la cornisa de la demagogia. Hábil declarante, salva la situación diciendo que en fútbol somos mejores, pero que en el rugby nos patean el culo. La audiencia, claro está, le festeja la humorada. Termina el mini discurso pidiendo que cuando Coldplay, The Killers o Kings of lion vengan por estas tierras, no los olvidemos.
La conmovedora “Miss Sarajevo” es el inició de la recta final. Con “City of blinding lights”, la pantalla circular se extiende hacia abajo, se despliega y el Estadio Único se convierte, precisamente, en una ciudad de luces cegadoras, rendida a las caricias del slide de ese portentoso guitarrista que es The Edge. Pasan el uno, dos, tres, catorce (a volar todos viejo), “Sunday bloody Sunday” y llega el primer cierre con “Walk on”.
La banda no se hace desear e irrumpe nuevamente en escena, con la previa introducción del líder sudafricano Desmond Tutu, para tocar “One”. Suenan algunos acordes de “Mothers of the dissapear” que se van apagando para dejar lugar a la gloriosa introducción de The Edge y el galope marcial de Larry Mullen y Adam Clayton, que nos llevan a un lugar donde las calles no tienen nombre. Donde es imposible evitar saltar, cantar y emocionarse hasta que las lágrimas se escapan sin querer. Es el segundo cierre de la noche.
Los cuatro irlandeses vuelven una vez más para rockearla con “Hold me, trill me, kiss me, kill me”, para pedir que el público cubra todo con la violácea luz de sus teléfonos celulares hasta convertir todo en una vía láctea que le da el ambiente ideal a “With or without you”. El telón cae definitivamente con “Moment of surrender”.
El cuarteto emprende la retirada y esta vez la voz que lo acompaña, es la de Sir Elton John entonando “Rocket man”. Para cuando las luces del estadio se encienden, la nave ya no está, ya se fue. Aunque los ojos observan un ejército de plomos desarmando una enorme estructura de acero y plástico, la cabeza sabe bien que la nave partió hacia un nuevo destino. Sabe perfectamente que acaba de ser testigo del show de rock más grande que se pueda imaginar. Hasta que a U2 se le ocurra lo contrario…
Las fotos son de la página oficial de la banda y una enorme gentileza de Jésica y Lucas. A ellos dos, ¡mil gracias!
viernes, 28 de enero de 2011
Cerrado por vacaciones
Vacaciones al fin. La hora del merecido descanso nos ha llegado. DISCOS PERFECTOS oprime por un rato la tecla de pausa y el autor huye de la gran ciudad en busca de un remanso de paz y armonía. Es tiempo de bajar un cambio y recargar las baterías tras un año exigente y agotador.Por supuesto viajar sin música es considerado sacrilegio, una ofensa. Para evitar caer en pecado, ya tenemos armado el obligatorio compilado rutero. Además, en la mochila llevamos muchos discos, un par de libros, alguna película, y un humilde cuaderno para contar los puntos del truco, la generala y, en el caso que llegaran a aparecer, garabatear ideas. Sobre esto último, si alguna compañía del campo de la informática quisiera apadrinar este espacio, y obsequiarnos con una notebook, netbook, laptop o lo que fuere, sepan que será bien recibido.
Retomando. Para hacer más llevadera la espera de nuestra legión de seguidores hasta el regreso de DISCOS PERFECTOS, solicitamos la inestimable colaboración de Juanca, un viejo amigo de la casa, para abocarnos a la búsqueda de cinco canciones con explicito contenido festivo y vacacional. Temas pasatistas si se quiere. En definitiva, canciones que hablen de pasarla bien. Porqué como dice Alicia en la apertura de esta selección: “It´s party time”.
Esta saliendo el micro, nos vamos…
Retomando. Para hacer más llevadera la espera de nuestra legión de seguidores hasta el regreso de DISCOS PERFECTOS, solicitamos la inestimable colaboración de Juanca, un viejo amigo de la casa, para abocarnos a la búsqueda de cinco canciones con explicito contenido festivo y vacacional. Temas pasatistas si se quiere. En definitiva, canciones que hablen de pasarla bien. Porqué como dice Alicia en la apertura de esta selección: “It´s party time”.
Esta saliendo el micro, nos vamos…
1.-“School’s out” Alice Cooper
Bonus Track
Los Auténticos Decadentes - La prima lejana
Aclaración: No se si a esto se lo puede definir como un “placer culposo”. Ya saben, esos temas que a uno le gustan y que sería preferible que el resto del mundo no se enterase. En fin. No soy fan de Los Decadentes. No tengo ninguno de sus discos. Y no creo que eso vaya a cambiar de acá a un tiempo prudencial.
Cuestión que esta canción me encanta. Si, la letra, ni hablar del video, tiene sutilezas dignas del peor espectáculo de revista. Pero basta que entre el estribillo para que deje de lado cualquier cuestión estilística. La melodía, las armonías de las voces, hasta esos coros estilo Beach boys, me hacen olvidar de todo lo anterior. Y “La prima lejana” me gana por goleada.
lunes, 4 de octubre de 2010
Cuidado con lo que deseas...
Hace unos días, tuve la pésima idea de desear, y hacerlo en voz alta en medio de un poco amable cambio de opiniones, un poco de normalidad. Una puta hora de normalidad, esas fueron las palabras exactas.
Ahora que la "normalidad" se ha vuelto a instalar con todo su intolerable peso, no puedo más que sentirme triste y miserable.
Por eso, ahí van cinco canciones para sentirse tristes. Y miserables, claro. Enjoy (o no).
Beck: Nobody’s fault but my ownDel disco"Mutations" (1998)
Radiohead: Fake plastic threes
Del disco "The bends" (1995)
Nick Cave: Death is not the end
Del disco "Murder ballads" (1996)
Joy division: Love will tear us apart
Simple editado en abril de 1980. Incluida en la recopilación "Permanent" (1995).
The Cure: From the edge of the deep green sea
Del disco "Wish" (1992)
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